Si hay un postre que está conquistando las grandes ciudades, ese es el flan parisien, también conocido como flan pâtissier o flan pastelero casero. Esta delicia francesa, con su combinación perfecta de textura cremosa y base hojaldrada, es uno de los bacados dulces más tradicionales y queridos de la repostería gala y ahora está viviendo su momento de gloria en las mejores pastelerías de Madrid y Barcelona.
¿Aún no lo has probado? Imagínalo: una base de masa de hojaldre dorado, que sostiene un relleno de crema pastelera ultrasuave, aromatizada con un toque de vainilla que lo hace irresistible. Un bocado sublime que se derrite en la boca y que triunfa en cualquier ocasión, desde una merienda a un almuerzo con familiares o amigos.
Pero aquí viene lo mejor: no hace falta viajar a París para disfrutarlo. Con esta receta infalible, cualquiera puede prepararlo en casa y conseguir un resultado digno de las mejores pâtisseries francesas. Siguiendo el paso a paso, lograrás la consistencia ideal, el equilibrio perfecto de dulzor y esa textura cremosa que convierte cada cucharada en un auténtico placer.
Atrévete, con esta receta, a hacer en casa este clásico francés. TE aseguramos un acabado perfecto y un sabor irresistible. ¿Te apetece? ¡Vamos a ello!
INGREDIENTES:
MATERIALES:
Prepara el molde: Forra la base de un molde desmontable con papel de horno. Engrasa bien los bordes con mantequilla o un poco de aceite en spray para evitar que el flan se pegue.
Coloca la base de hojaldre: Corta un disco de masa de hojaldre del mismo tamaño que el fondo del molde y colócalo cuidadosamente dentro.
Forra los bordes: Corta tiras de hojaldre de unos 6 cm de ancho y colócalas alrededor del molde, presionando bien para que se adhieran a la base. Si necesitas varias tiras, superpónlas ligeramente hasta cubrir todo el perímetro. Una vez listo, mete el molde en el congelador mientras preparas el relleno.
Hornear: Hornea el flan a 180°C (horno precalentado) durante unos 35 minutos, hasta que la superficie esté dorada.
Refrigera: Déjalo enfriar a temperatura ambiente y luego refrigéralo al menos 4 horas antes de desmoldar y servir.
Este sería el resultado ¿No te parece apetecible? Es súper fácil ¿verdad?
Aunque el flan parisino se hace tradicionalmente con masa de hojaldre, también puedes usar masa quebrada o brisa si prefieres un acabado más firme. La clave de su textura cremosa está en la nata (crema de leche), que evita que quede seco y le confiere una textura muy sedosa.
Si al sacarlo del horno parece líquido, no te preocupes: se asienta al enfriarse. Eso sí, asegúrate de cocinar bien la crema pastelera (hasta que espese) antes de hornear. Y paciencia, porque necesita al menos 4 horas en la nevera antes de desmoldarlo. Cuanto más repose, mejor se cortará y más intenso será su sabor.
Si prefieres una versión sin masa, simplemente hornea la crema en un molde engrasado. El resultado será más ligero pero igual de delicioso. Para conservarlo, guárdalo en la nevera y sácalo media hora antes de servir. Así estará en su punto justo de cremosidad.